El Último Rey de Escocia - (The Last King of Scotland)

"Un retrato casi perfecto"
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The Last King of Scotland
Inglaterra, 2006

Dirige: Kevin MacDonald

Con: Forest Whitaker, James McAvoy y Kerri Washington.

El director inglés Kevin MacDonald lleva a la pantalla grande la novela de Giles Foden "El Último Rey de Escocia", la cual, más allá de retratar el estado social y político de Uganda durante la década de los 70's, se centra en la relación que surge entre el entonces presidente y dictador del país africano, Idi Amin y Nicholas, un médico escocés recién egresado que logra convertirse en el consejero más leal del dirigente.

Nicholas, cansado de la vida en Escocia junto a su familia, decide cambiar de aire y opta por viajar a Uganda donde labora como médico en una comunidad muy pobre. Sin embargo, cuando conoce al presidente Idi Amin en una presentación pública, le llama la atención su espíritu, su carisma y la forma de conectarse con el pueblo. Posteriormente, el destino cruza sus caminos y Amin le pide al joven que se convierta en su médico personal, para poco a poco convertiste en el consejero de uno de los dictadores más sanguinarios en la historia de África.


Más que escudriñar por la situación social, política y económica del país en esa época, la película se remite a presentarnos la transformación del líder político Idi Amin, quien al inicio de la cinta parece un general simpático, con sentido del humor y de carácter fuerte, y que durante la película nos va mostrando cada una de sus facetas: el miedo a la muerte, su irracionalidad y su inseguridad para tomar decisiones. El tema principal del filme radica en enseñarnos que un líder debe cumplir ciertas características. El hecho de que sea una persona carismática y querida por su pueblo, no significa que sea la opción adecuada para tomar un rol que demanda demasiada responsabilidad. Siendo elegido por los británicos para ocupar dicha posición (bajo conveniencia, claro está), Amin demuestra sus pocas habilidades diplomáticas y un comportamiento incoherente, guiado por sus sentimientos más que por su raciocinio.


La película pudo haber dado para más y hay ciertos factores que la dejan a un paso de la perfección. Me da la impresión que pudo haber sido una excelente obra de crítica política, pero se quedó corta a comparación de cintas similares como "The Constant Gardener" y "Hotel Rwanda". Primeramente, el personaje principal (Nicholas) no provoca el menor esbozo de simpatía durante el filme. Al contrario, me hubiera gustado que recibiera un merecido por las equivocaciones que cometió, tales como la traición, su ambición, etc. En segundo lugar, se encuentra el débil transfondo. El filme trata a toda costa de pintar a Amin como el malo y el responsable de la perdición del país. ¿Pero que hay de aquellos países europeos que salieron beneficiados con esto?. Por último, hay acontecimientos que me parecen más ficticios que una novela sobre extraterrestres y el final resulta ser tan predecible y poco emotivo. Si el objetivo de la película era lograr que la gente se conmoviera por las atrocidades cometidas por Amin, fallaron por completo, ya que se enfocan más en presentarnos su vida personal y sus conflictos internos.


Pese a sus defectos, vale la pena darle la oportunidad, especialmente por Forest Whitaker, quien brinda la actuación de su vida. De estar relegado a papeles secundarios en Hollywood, Whitaker se mete por completo al papel del dictador africano, llevándonos desde su interpretación como líder carismático y con sentido del humor, hasta el tirano despiadado, violento y poco racional en el que se convirtió. El joven James McAvoy brinda una interpretación de soporte buena y la dirección es interesante. Diría que funciona como más como cinta de ficción, ya que está lejos de ser un retrato completo de la realidad y de quedarse en el camino para transmitir su mensaje.

1 comments:

  1. Anónimo dijo...

    uy uy
    yo ame el jardinero fiel
    otro pex esa movie
    y la de hotel rwanda tambien buenisima
    jajaja
    a ver cuaaando llega esta a hermosillo